domingo, 24 de julio de 2011

Génesis capitulo 46



Dios prometió que haría de Jacob una gran nación en la tierra de Egipto. Ahora, ¿cumplió
Dios Su promesa? en Éxodo, capítulo 1, versículo 7: Y los hijos de Israel fructificaron y se multiplicaron,y fueron aumentados y fortalecidos en extremo, y se llenó de ellos la tierra. Hubo una verdadera explosión de la población entre los israelitas en la tierra de Egipto. Ahora, ¿cómo se explica eso? Dios estaba cumpliendo Su promesa a Jacob.La vida de Jacob se puede dividir en tres etapas que coinciden con tres sitios geográficos: la tierra de Harán, la tierra de Canaán, y la tierra de Egipto. Estos no son tan sólo sitios geográficos sino que denotan también tres niveles espirituales, comunes a todos nosotros. Jacob salió de la tierra con sólo su cayado que lo acompañaría el resto de su vida. En primer lugar llega a Harán, y allí es un hombre de Dios que vive según la carne. Ahora, salió corriendo de Harán, huyendo de su suegro y con temor de encontrarse con su hermano Esaú. Luego, tenemos la segunda etapa de su vida en la tierra de Canaán donde tuvo su lucha con un ángel. Es ahora un hombre de Dios que lucha con sus propias fuerzas. Ahora va a Egipto y no necesita caminar o correr, desciende en carros, apoyándose sobre su cayado, y ahora sí camina por fenque José es sobresaliente en esta sección del Génesis, cerciórese usted de anotar las evidencias del hombre espiritual de fe en la vida de Jacob. Jacob llega al fin a ser el tipo de hombre que Dios quería que fuera. Sólo Dios puede hacer este tipo de hombre. Permítanos declararlo de nuevo. La vida de Jacob en Harán representa al hombre de Dios que vive en la carne. La vida de Jacob en la tierra de Canaán representa al hombre de Dios que lucha por sus propias fuerzas. Y la vida de Jacob en Egipto representa al hombre de Dios que ahora sí camina por fe.
Creemos que esto es también verdad en cuanto a muchos de nosotros hoy en día. Hubo aquel
tiempo en nuestras vidas cuando primero conocimos al Evangelio, la Palabra de Dios y
confiamos en Cristo. Luego, vino aquel período de lucha cuando pensamos que nos era posible
vivir nuestra vida espiritual por nuestras propias fuerzas. Tal vez ese período duró años. Luego, vino el tiempo en que crecimos en la gracia y en el conocimiento de nuestro Señor Jesucristo.
Recuerde que pasaron años antes de que Dios perfeccionara a Jacob. Un diamante no se labra de la noche a la mañana.
Notemos en los versículos 5 al 7, que se nos dice que Jacob descendió a Egipto con todo lo
que tenía. Ahora, ¿por qué, si es que iba solo para una visita? Bueno, porque había hambre en la
tierra. Llevó sus posesiones, sus hijos, y también sus nietos, y creemos que había también
biznietos. Y así llegamos ahora a la lista de todos los que descendieron con él. Es muy
importante, porque esta es la genealogía que conducirá hasta Jesucristo mismo, y que continuará
en el resto de la Biblia.
Los pastores eran abominación para los egipcios. José entonces, aconseja a sus hermanos
que digan a Faraón que son pastores y que crían ganado. En realidad, tenían tanto ganado como
ovejas. Notaremos más adelante que Faraón les dará la tierra de Gosén y les pedirá que cuiden
de sus ovejas, a fin de que los israelitas llegaran a ser los pastores de las ovejas en la tierra de Faraón. Es en realidad maravilloso ver que ahora la familia de Jacob vive en la tierra de Gosén.
Esta será su habitación por mucho tiempo. Más tarde, después de la muerte de José, llegaron a
ser esclavos en la tierra de Egipto, pero Dios estará con ellos a través de todo aquel tiempo.
Llegarán a ser una nación allí, y luego Dios los dirigirá para salir de esa tierra bajo el mando de Moisés.
No hay documento que afirme que Dios se apareciera jamás a José. Sin embargo,
ciertamente vemos la providencia de Dios en la vida de José. Ahora, nos es obvio que José tuvo
que llegar primero a Egipto para preparar el camino, de manera que toda la familia de Jacob
pudiera más tarde descender a la tierra de Egipto.
Y en esta forma, concluimos nuestro estudio del capítulo 46 del libro de Génesis. Y nos
encontramos ahora en el capítulo 47. Los setenta miembros de la familia de Jacob habitaban
ahora en Gosén y José los presenta a Faraón. Debido a la gravedad del hambre, José compra
todos los animales y la tierra de Egipto para Faraón. Y José jura que no enterrará a Jacob en
Egipto. En el capítulo 46 vimos cómo Jacob con toda su familia había llegado a la tierra de
Egipto. José, por medio de una jugada estratégica los trajo a la tierra de Gosén, la tierra más rica
en aquel día. Pero ahora se encuentran en medio de un período de hambre universal, y ninguna
tierra tiene mucho valor al dueño en un tiempo así.
Veremos que hasta aquí este será el mejor capítulo con respecto a la vida de Jacob. Jacob no
se veía tan bueno como primero lo conocimos en la Escritura. El hecho es que realmente no
había vivido la vida de fe, sino hasta cuando llegó a Egipto. Creemos que este capítulo, más que
cualquier otro, revelara esto.
El hambre ha llegado ahora a ser más intensa y mucho peor. Las gentes de todo el mundo
estaban bajo los efectos del hambre, pero Canaán y Egipto son las únicas tierras mencionadas,
porque son las tierras que tienen que ver con el desarrollo de la historia que se nos relata aqui.

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